Fuente: Boletín de la Jiménez
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 41 Lunes 6 de enero de 2020
El necesario proceso constituyente alternativo
La salida “cocinada” sigue adelante, el poder constituido avanza, pero la movilización social triunfa en la calle, aunque no basta, se necesita un diseño estratégico construido colectivamente.
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 41 Lunes 6 de enero de 2020
El necesario proceso constituyente alternativo
La salida “cocinada” sigue adelante, el poder constituido avanza, pero la movilización social triunfa en la calle, aunque no basta, se necesita un diseño estratégico construido colectivamente.
A pesar de la baja veraniega, la lucha reivindicativa y callejera del pueblo no cesa, mientras el bloque político-empresarial utiliza los únicos instrumentos con que cuenta: el Congreso Nacional, las fuerzas policiales y los medios de comunicación.
No tiene otra opción, ya que Piñera tiene grandes problemas para poder seguir gobernando el país.
En el campo popular se está generando un proceso rearticulador en el que debieran converger las acciones y estructuras alternativas que se han ido creando.
Los cabildos, las primeras líneas, autogobierno mapuche, medios de comunicación independientes, barricadas culturales, asambleas ciudadanas, sistema de educación popular y otros, deben cristalizar en un poder de la comunidad que difiera con los aparatos estatales.
No obstante, la construcción de un poder constituyente alternativo de carácter autoconvocado, aparece como el principal eje sobre el cual debieran articularse las políticas, las organizaciones y las actividades del pueblo sublevado, ya que dicha iniciativa es idónea para unificar a la comunidad tras un objetivo político común y, paulatinamente, se vaya constituyendo una especie de autogobierno horizontal.
El bloque que en el país adoptó la estrategia del Pacto Social ubica como único escenario la institucionalidad pinochetista que nos rige y en ella concentra todas sus gestiones políticas, pero su problema central radica en que aquello no es suficiente para resolver la crisis, sólo puede intentar una salida cuyo mejor logro será aplazarla.
Los cambios de fondo solo los garantiza el pueblo organizado y todo el potencial demostrado debe transformarse en poder político, vale decir en capacidad para emprender transformaciones.
En dicho plano, la organización de la asamblea constituyente autoconvocada es crucial, pero debe tener como objetivo constituir un órgano permanente de gobierno alternativo, de lo contrario será un saludo a la bandera.
No hay términos medios, de lo contrario el movimiento popular será arrinconado a una defensiva estratégica y, al imponerse el gatopardismo, todo continuará como hasta entonces o peor.
La construcción de órganos de poder alternativo es fundamental para que la Estrategia de Ruptura Democrática se imponga a la Estrategia del Pacto Social.
A la institucionalidad pinochetista que nos rige se le debe anteponer una nueva institucionalidad a partir de una práctica concreta de los poderes alternativos populares y hoy, con el vacío político que deja una acción estatal que funciona en la lógica de la élite política-empresarial, es un momento propicio para implementarla.
Por ello, es necesario hacer participar en la asamblea constituyente autoconvocada, a un amplio arco de estructuras y personas que representen a la mayoría de la comunidad, pero, sobre todo, es imperativo que sean los organismos pertenecientes a la base social los que sean el sostén del proceso, no se puede caer en lo que se critica y pensar que basta con la deliberación nacional para alcanzar los objetivos señalados anteriormente.
En tal sentido, una parte importante del camino ya está abonado con la inquietud y deseos de participación expresada por miles de adherentes a la protesta social en los barrios, colegios, campos, empresas y servicios.
Las numerosas actividades que hoy entusiastamente se despliegan para alcanzar una asamblea constituyente autoconvocada deben fortalecerse, ya que cada una de ellas tiene un inmenso valor y dependerá de todos y todas, que converjan en un único esfuerzo que nos permita alcanzar una fase superior en la actual expansión de órganos alternativos.
Así, se logrará organizar un evento que se convierta en el factor decisivo que incline la balanza a favor del pueblo que lucha en las calles.
A los 81 años intentará convencer que cambió
Ex senadora Carmen Frei Ruiz-Tagle liderará campaña democratacristiana por el SI
La directiva del Partido Demócrata Cristiano eligió a la ex senadora Carmen Frei Ruiz-Tagle, como la cabeza del equipo que dirigirá la campaña partidaria por el SI en el plebiscito del próximo 26 de abril.
La secundarán la ex ministra Laura Albornoz, la diputada Joanna Pérez y Manuel Gallardo, presidente de la JDC.
Con esta decisión, la Democracia Cristiana intentará separar aguas del resto de los conglomerados políticos opositores que adhirieron al Acuerdo por la Paz, aunque en sus primeras declaraciones, la flamante vocera, o “rostro” de la campaña, señaló sus deseos de trabajar unitariamente, inclusive con los militantes comunistas.
A pesar de pertenecer a una familia de dudosa reputación por los negociados en que se ha visto envuelta, la ex senadora ha sido una política que actúa con cierta independencia, cuestión que demostró cuando, solitariamente, manifestó grandes dudas por la muerte de su padre, insinuando la posibilidad de que haya sido asesinado por los servicios secretos de la Dictadura.
Sin embargo, más allá del papel que valerosamente jugó entonces, la actual vicepresidenta del partido pertenece a la élite política del país. En 1971 fue elegida regidora por Santiago y no sólo es hija y hermana de ex presidentes de la república, además, es la viuda del sociólogo Eugenio Ortega Riquelme, fallecido en el 2013, también ex parlamentario y embajador del gobierno de Michelle Bachelet.
Fue senadora durante 16 años por Antofagasta, región en la que nunca vivió y, entre el 2014 y el 2018, ejerció como presidenta del directorio de la Polla Chilena de Beneficencia.
Su tarea será difícil, debe lograr convencer a un pueblo sublevado de que ahora apoya reivindicaciones por las que jamás hizo nada, todo lo contrario, fue una entusiasta neoliberal y desde joven ha estado ligada a las élites del poder por su apellido, grupos que hoy seguramente alientan su nominación para no quedar fuera de la nueva coyuntura política.
Carmen Frei dice actualmente que “escuchó la voz del pueblo”, pero su nominación es un indicativo de que la directiva del PDC entiende poco de la magnitud de la crisis política del país, en especial el papel que asumen las y los jóvenes.
Salieron a la luz supuestos contactos secretos
Mesa de Unidad Social señaló que no seguirá conversando con el gobierno
El domingo pasado, un reportaje del diario La Tercera indicó los contactos que mantenía el gobierno con algunos integrantes de la Mesa de Unidad Social. MUS. Conexión que se habría comenzado a desarrollar después de que sus dirigentes se reunieron con el recién nominado ministro Gonzalo Blumel.
Horas después del mismo día, el liderazgo de la MUS, dio una conferencia de prensa en la que planteó un conjunto de críticas al gobierno, anunciando que no seguiría conversando con sus representantes y que llamará a profundizar las movilizaciones.
Días antes, los mismos dirigentes de la MUS, habían sostenido una reunión con varios partidos políticos opositores, que incluía a la DC, el PS, el PPD, el PR, el FA, el PC y los humanistas. Según concluyeron los dirigentes sociales: “fue una reunión franca y buena, porque nos permitió ir aclarando posiciones y confluyendo en algunos acuerdos”… “Concordamos en que el plebiscito de abril es muy importante, que va a ser determinante en el futuro político del país y que por lo tanto es necesario participar”.
Es evidente que hay un problema en la conducción de la MUS que debe ser corregido, pero antes, debe tomar una decisión ineludible que dice relación con la estrategia a implementar.
Está por la Ruptura Democrática o por el Pacto Social.
No puede transitar entre ambas en una especie de híbrido errático.
Si no supera el carácter reivindicativo sectorial y asume que vivimos una crisis política que tarde o temprano obligará a definirse, potenciará su propia crisis interna.
No es lo mismo actuar en tiempos “de paz y paso de tortuga”, que en momentos de crisis política como la que vive el país.
No se puede señalar que se lleva la voz de la gente al gobierno si esta misma gente lo único que quiere es que se vaya Piñera.
Lo lógico es que debería sumarse a tal propósito.




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