Fuente: Boletín de la Jiménez Intersindical de Trabajadores de Iquique N° 40 martes 31 de diciembre de 2019 La madrugada del pasado 25 de noviembre, deberían haberse sentado a negociar Piñera con los jóvenes que combatían en la Plaza Italia. Esos eran los verdaderos protagonistas de la crisis social y política que afectaba y todavía afecta a Chile. Sin embargo, se gestó un negociado entre integrantes de la elite política, en la que todos los asistentes lo hacían por encargo, ya que ninguno de ellos y ellas, eran participantes activos de los bandos en conflicto. Obviamente, el tema a discutir debería haber sido la renuncia de Piñera, la consigna principal que entonces y todavía, levantan las masas rebeldes. Fue un absurdo que mostró a los protagonistas de la “cocina” en su real dimensión y la historia deberá dar cuenta de sus gestores. Pero, no por aquella traición el movimiento iba a detenerse, todo lo contrario...