Fuente: Boletín de la Jiménez
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 33 Lunes 2 de diciembre de 2019
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 33 Lunes 2 de diciembre de 2019
Desde la desobediencia civil a ocupar territorios
El avance del levantamiento social hacia fórmulas de poder alternativo será fundamental para el triunfo popular
El nuevo Bloque Neoliberal intentará una constituyente tutelada para ganar tiempo y recomponer la correlación de fuerzas.
Sin embargo, la crisis llegó al aparato estatal y eso se refleja en la paralización del gobierno y problemas de control sobre la sociedad, por lo que ya no se volverá a la situación pre 18 de octubre, si no es a través de un brusco cambio de la situación que los empresarios y el gobierno suponen por medio de una confrontación.
Para eso preparan dos grandes frentes: el político, en el que acumularán fuerzas a través de lo que denominan Pacto Social, desde la UDI hasta el Frente Amplio, utilizando al Congreso y los medios de comunicación como lo grandes instrumentos, además, cooptando actores sociales y aislando a los “vándalos”.
La segunda prioridad es el frente el militar, mediante la construcción de un aparato contrainsurgente policial militarizado, con alta capacidad de lucha urbana, el que en una corta batalla “recupere las ciudades”.
Frente a ello, el movimiento popular debe persistir en la desobediencia civil, pero urge pasar a una etapa superior, concretamente, a construir el poder popular alternativo, siendo los cabildos territoriales el principal instrumento.
Los cabildos deben ser permanentes y poco a poco constituirse en la principal organización barrial y extender sus objetivos a la exigencia de la contingencia.
Deberán abarcar desde la solución a problemas vecinales hasta la autodefensa frente a la delincuencia.
No se logrará en el corto plazo, pero si la contingencia política se intensifica, su empoderamiento será inevitable.
Si el Acuerdo de la Paz, no satisface los reclamos políticos del pueblo, la crisis se extenderá y tarde o temprano deberá tener un punto de inflexión que, desde el interés popular, debe ser mayor democracia.
Pero esta ruptura es imposible que suceda si no existe poder popular alternativo en los territorios.
Pensar que solamente desde lo reivindicativo se puede responder a una crisis política de esta envergadura es una ingenuidad.
El pueblo autoconvocado indica el camino, en las comunas de Santiago la lucha se está centrando en los territorios, y se complementa con las marchas reivindicativas de los gremios por el centro de la capital o la gran cita en Plaza Italia.
En las regiones, son los barrios o poblaciones, los lugares en donde se debe asentar el poder alternativo.
El movimiento feminista se fortalece
El viernes 29 de noviembre, las calles del país, así como de importantes ciudades del mundo, se llenaron de mujeres que protestaron contra el patriarcado y frente a la represión desatada durante la rebelión social. Fue la continuidad de un movimiento que se ha prolongado durante mucho tiempo.
El nuevo periodo político abierto el 18 de octubre, es imposible de comprender si no se incorpora en los análisis la dinámica movilización feminista de los últimos años, sólo comparable a la resistencia de la nación mapuche y a la protesta de los estudiantes secundarios que detonaron las jornadas con la evasión en el Metro.
La forma que adquirió la iniciativa desarrollada el viernes pasado, cuya denominación fue “un violador en tu camino”, un irónico parafraseo de la consigna de Carabineros “un amigo en tu camino”, se desarrolló con originales y combativas acciones performativas frente a edificios estatales, en especial los represivos.
En Iquique alcanzó alta convocatoria y contó con no pocos hombres que participaron de la protesta contra la violencia machista, la que recrudece cuando las mujeres son detenidas.
Es una fundamental perspectiva de la lucha por cambiar la sociedad.
Se quejan de la violencia quienes durante años violentaron al pueblo
La operación de los empresarios y el gobierno para construir la nueva alianza, que pomposamente llaman Pacto Social, los obligó a desenterrar fósiles que se lamentan de la violencia que ellos mismos provocaron.
Los empresarios y el gobierno imploran por una nueva alianza que supere la dispersión de quienes apoyan el modelo. No están dispuestos a responder a ninguna demanda, ya que piensan que el neoliberalismo solo necesita algunas correcciones y piensan que la protesta es obra de delincuentes.
Así, suponen esperanzados que la política de los tres tercios terminará favoreciéndolos en la medida que los “representantes del centro” terminen apoyándolos.
Ante ello, esperan que el eje DC-RN se consolide y pueda ser la base del futuro Pacto Social o Nuevo Trato, alianza a la que adhiere con gran entusiasmo la longeva elite socialdemócrata.
Como un primer paso está la unificación del discurso, centrado en el mensaje anti violencia y el orden público. Luego pasarán a los acuerdos políticos y económicos, tanto públicos como privados, estos últimos decisivos. Por último, acordarán el diseño de salida pactada, idealmente consensuada, pero si no hay tal posibilidad, el escenario cruento debería imponerse.
Ahora le correspondió repetir la monserga a personeros de la DC, todos conocidos: Andrés Zaldívar, Enrique Krauss, Genaro Arriagada, Belisario Velasco, Ignacio Walker, Carlos Figueroa, René Cortázar y el “joven” Claudio Orrego. Sorprendentemente ninguna mujer.
Se suman a declaraciones de otros ex ministros como José Brunner, Sergio Bitar y a la legión de socialistas renovados y pepedés. Pero el más sorprendente es Ricardo Lagos Escobar, el rey del gatopardismo, quien dice “estar preocupado por Chile”.
Todos estos “bandidos mejicanos” no asumen errores ni tienen una pizca de autocrítica por haber compartido 30 años de corrupción y abusos.
Todo lo contrario, se erigen como dueños del bien y del mal, angustiados por la existencia de un escenario que los deja fuera de todo, aunque ya lo estaban mucho antes de que estallara la crisis.
El gran problema de estos sectores radica en que a mediados de los años 1990, perdieron toda conexión con los jóvenes. En especial con los estudiantes.
Era obvio, pensaban eternizarse en el poder junto a sus familiares y amigos, no permitiendo que nuevas generaciones los reemplazaran y la escasa juventud que alinearon, resultó ser peor que los maestros como son los casos de Peñailillo o Dávalos.
Fuera de lugar, pensando que hicieron una estupenda gestión mientras gobernaban, estos ancianos reciben hoy la repulsa del pueblo y sólo pueden emitir declaraciones para que el Mercurio y la Tercera inflen correlaciones de fuerzas inexistentes, porque la Historia ya los juzgó.
El Frente Amplio cuesta abajo en la rodada
La incongruencia les pasó la cuenta.
“Se ha defraudado la confianza depositada por miles de chilenos que nos hizo obtener un 20 por ciento en las últimas elecciones.”
Acudiendo a esta fuerte frase, el Movimiento Democrático Popular, MDP, uno de los partidos integrantes del Frente Amplio, redactó la declaración pública con la que se retiró del conglomerado.
Agrega su misiva que “tenemos claro que nuestro lugar está junto al pueblo trabajador y la juventud movilizada en las calles, que se reconstruye como pueblo y asume su rol histórico para abrir una asamblea constituyente e iniciar la refundación de un Chile soberano”.
Es un nuevo revés del sector derechista de la disminuida coalición, el que se suma al retiro del Partido Ecologista Verde, las renuncias de la mayoría de los militantes de Convergencia Social, mientras los partidos Igualdad y Humanista, firmaron por separado una declaración con el PC, el PRO y el FSRV.
Este fin de semana, el Partido Igualdad realizó en Santiago el XIV Encuentro Nacional de Comunales, en el que se decidió, en forma unánime, la irrevocable salida del Frente Amplio.
Señalan que “al cabo de casi tres años de participar en el Frente Amplio, entendemos que los objetivos estratégicos del partido no tienen espacio para su desarrollo al interior del bloque. Nuestra identidad popular y clasista expresa un proyecto político que demanda transformaciones radicales y profundas que colisionan hoy con el proyecto político institucional de las fuerzas hegemónicas que hay en el bloque.”
Sorprendentemente, la dirigencia de Igualdad evita efectuar una autocrítica ante el evidente error estratégico que cometieron al apostar políticamente, sólo unas semanas antes, a permanecer en una alianza que había demostrado una indiscutible falta de sintonía con los intereses del pueblo y cuya consigna de renovar la política resultó un bluf.







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