Fuente: Boletín de la Jiménez
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 36 Domingo 8 de diciembre de 2019
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 36 Domingo 8 de diciembre de 2019
Debemos clarificar el Qué Hacer
La protesta bajó de intensidad pero la situación no ha variado a favor del gobierno. Todo lo contrario, el nuevo bloque neoliberal se entrampa y sólo puede resolver la crisis si responde a las demandas de la ciudadanía, cuestión imposible bajo el actual modelo.
Cuando Andrés Allamand señaló que, de no existir acuerdo de 2/3 para una nueva constitución continuaría rigiendo la de 1980, los cocineros neoliberales se estremecieron.
Atrapados, concertacionistas y frenteamplistas, aún no dimensionan el objetivo del gobierno, que busca mantener el modelo político y económico a todo trance y sin descartar la vía cruenta.
Allamand no es José Kast ni la Van Rysselberghe, es un pillo y sabe que frenteamplistas y ex Nueva Mayoría no tienen proyecto de sociedad alternativo. Asimismo, está al tanto que no tienen capacidad estratégica y ya no son los mismos de hace unos años atrás.
Igualmente, la rearticulación de los adherentes al modelo se forja solo en cúpulas políticas desgastadas y ningún sector social relevante adhiere a la salida cocinada. Inclusive, partidos del negociado sufrieron fuertes disidencias internas.
Nadie está dispuesto a aceptar que todo siga igual.
Entonces el tema es el cambio, pero otra cosa es la forma en que se manifiesta y a quien favorece el resultado.
La estrategia derechista busca un nuevo trato o un nuevo pacto, o sea, un compromiso por continuar con el modelo y, a cambio, ofrece mayor participación en las granjerías del actual sistema, ya sea en la participación política como en el botín fiscal. Aunque hoy todos luchan por sobrevivir.
Los partidos de la Concertación y los frenteamplistas del nuevo pacto social, están de acuerdo en lo general y quieren mayores concesiones, para que la actual coyuntura no los aleje de su base social perdida pero recuperable, según ellos.
Ambos sectores se necesitan y apoyan mutuamente, los concertacionistas aprueban que Piñera termine su mandato y la Derecha concede rescatar lo “avanzado” por Bachelet.
También ambos sectores están por la salida confrontacional contra los que protestan si fracasa la negociación. Así, Lagos y Bachelet señalan que los derechos humanos no se violan sistemáticamente y aprueban sin complejos la ley anti protesta, en un obvio mensaje a las Fuerzas Armadas.
El gran problema para ellos, radica en que la cocina necesita que una parte del movimiento social asuma el papel de la CUT en 1989. Un tema mayor por la forma que adquiere la protesta y convocantes, ¿Qué actor social se dejaría cooptar?
También es importante analizar el rol de los partidos “no cocineros” y la Mesa de Unidad Social, MUS, entidades que no iniciaron la protesta, pero cuya organicidad les permite influir en amplios sectores como los empleados públicos.
La MUS adquirió protagonismo convocando a dos huelgas generales, radicalizadas por los autoconvocados. Pero la fuerza propia movilizada se redujo a marchas en las ciudades, solo los portuarios se acercaron a una huelga productiva.
Pero, extrañamente la MUS no ha proseguido, hasta el momento, con las convocatorias a huelga general. Se espera que no abandone el papel que asumió sin que nadie se lo pidiera, ya que no puede desentenderse porque sería lamentable, aunque otras orgánicas la reemplazarán.
Por otro lado, los partidos no cocineros, en especial el PC, “patinaron” en la votación de la ley anti saqueo y, con deficiencias fatales en el análisis, muestran fallas difíciles de superar, por lo que es factible esperar nuevas y feas sandeces. No están dando el ancho.
Para el pueblo que protesta el problema es la ausencia del factor político estratégico, cuestión que se resolverá, en el corto o mediano plazo.
Una vez resuelta esta dificultad avanzará a la aplicación táctica, ya que ha demostrado gran capacidad creativa junto a una épica y un relato con alta mística, no en vano, en Nueva York, Colombia o Europa se copian sus símbolos, performance y diseños de lucha.
Es el movimiento popular chileno, de nuevo tipo, que recupera su liderazgo mundial perdido en 1973 y traicionado en 1989.
Junto con profundizar la lucha y seguir copando las calles, hoy lo fundamental es resolver el factor político estratégico.
Izquierda Libertaria se retiraría de CS y Comunes del acuerdo cocinado
Tontitos y tontitas siguen dando la hora.
Los abrazos del 15 de noviembre se transforman en el típico hedor que emana de una traición.
La profundización de la crisis política genera constantes y fuertes reacomodos en las alianzas y composición interna de los partidos políticos, siendo el Frente Amplio, el sector en que se han concentrado las más serias dificultades.
Izquierda Libertaria, una de las facciones constitutivas de Convergencia Social, comenzó a retirarse del partido anunciando que realizará un congreso para definir un nuevo trazado político-estratégico que se adecue a las nuevas condiciones de la lucha de clases en Chile.
De la misma forma, el partido Comunes, un entusiasta firmante del acuerdo cocinado, indicó no estar conforme con lo resuelto por la Mesa Técnica señalando que:
“Lamentablemente algunos sectores de la clase política transversalmente han buscado todos los medios posibles para evitar perder sus privilegios y poner sus intereses particulares y la defensa de una minoría por sobre los interese de Chile y su gente”.
Igualmente, el dirigente Jorge Ramírez indicó: “Estamos evaluando el acuerdo, porque así como está es difícil mantenerse. Creemos que al menos los partidos del FA debemos actuar unidos en esto, tomar una decisión responsable pero sin ansiedad para no cometer errores nuevamente”.
Propone constituir una segunda Mesa Técnica como mecanismo de corrección de la primera.
Comunes defendía orgullosamente el negociado del 15 de noviembre y la ley anti saqueos, sin ninguna autocrítica.
Es de esperar que esta vez no se trate de un nuevo tongo.
¿Se debe participar en la charada de Alto Hospicio?
El concejo municipal de Hospicio decidió no incluir la opción Asamblea Constituyente en la consulta comunal.
Al final se impuso la tesis de la Derecha, por lo que deja a los grupos movilizados en una difícil situación frente a lo cual surge la pregunta ¿qué debe hacer la gente?
La Mesa de Unidad Social de Hospicio, unas de las muchas organizaciones de la comuna, resolvió no participar de la consulta, pero la Mesa Nacional y la Mesa de Iquique, de forma poco democrática, desean imponer a los hospicianos la participación con una justificación burda.
En efecto, la consulta de municipio es una charada de la Derecha, al igual como será la consulta de abril negociada por concertacionista y frenteamplistas.
Eventualmente la consulta sería on line, lo que completa la maniobra, ya que dificulta la posibilidad de marcar el voto con las letras AC y deja sin razones a quienes desean la participación a todo evento.
Pero el tema es político y se resuelve definiendo si la abstención hospiciana favorece o no a la Derecha. Y aunque todo indica que la participación será baja y con fraude, el trasfondo político subyacerá hasta abril si no hay cambios a favor del pueblo movilizado o Piñera erradica definitivamente la protesta social.
Sorprendentemente, desde Santiago, algunos y algunas, emiten videos con una especie de invitación-orden, para que se participe en todas las consultas, sin un argumento político sólido.
Típico estilo de quienes creen que se puede dar órdenes de partido desde la capital, sin respeto a las bases, principio impositivo que, precisamente, ha hecho que la ciudadanía rechace los partidos políticos.
Próximos 26 de abril y 25 de junio, eventuales fechas clave de la “Cocina”
Lo acordado en el negociado del 15 de noviembre, fue ratificado en la Mesa Técnica, organismo destinado a crear los mecanismos para implementar el plebiscito, el que se efectuaría el 26 de abril.
Los acuerdos de relevancia establecen que, de aprobarse, la Convención Constitucional estará integrada por 155 personas y si es mixta por 172.
A la vez, indica que en la eventual elección de convencionales constituyentes, “serán aplicables las disposiciones pertinentes a la elección de diputados contenidos en los siguientes cuerpos legales en su texto vigente al 26 de junio del año 2020”.
O sea, esta es la fecha en que se conocerá definitivamente la composición y la forma de elección de la futura Convención Constitucional.
Pero ya no cambiará el quórum de 2/3 ni la forma de elección a través de los partidos políticos y en el mejor de los casos con una lista de independientes, ambas cuestiones impresentables.
Al mismo tiempo, la convención tendrá una serie de amarres y en concreto significa que los actuales congresistas ya funcionan como constituyentes, algo que distorsiona un proceso que debería ser democrático, pero que se amaña cada vez con mayor intensidad.
De esta forma, se va construyendo un proceso que paso a paso evoluciona a un gigantesco arreglín entre los partidos del nuevo bloque articulado para mantener el modelo, integrado desde RN hasta facciones del Frente Amplio.
La profundización de la crisis política genera constantes y fuertes reacomodos en las alianzas y composición interna de los partidos políticos, siendo el Frente Amplio, el sector en que se han concentrado las más serias dificultades.
Izquierda Libertaria, una de las facciones constitutivas de Convergencia Social, comenzó a retirarse del partido anunciando que realizará un congreso para definir un nuevo trazado político-estratégico que se adecue a las nuevas condiciones de la lucha de clases en Chile.
De la misma forma, el partido Comunes, un entusiasta firmante del acuerdo cocinado, indicó no estar conforme con lo resuelto por la Mesa Técnica señalando que:
“Lamentablemente algunos sectores de la clase política transversalmente han buscado todos los medios posibles para evitar perder sus privilegios y poner sus intereses particulares y la defensa de una minoría por sobre los interese de Chile y su gente”.
Igualmente, el dirigente Jorge Ramírez indicó: “Estamos evaluando el acuerdo, porque así como está es difícil mantenerse. Creemos que al menos los partidos del FA debemos actuar unidos en esto, tomar una decisión responsable pero sin ansiedad para no cometer errores nuevamente”.
Propone constituir una segunda Mesa Técnica como mecanismo de corrección de la primera.
Comunes defendía orgullosamente el negociado del 15 de noviembre y la ley anti saqueos, sin ninguna autocrítica.
Es de esperar que esta vez no se trate de un nuevo tongo.
El concejo municipal de Hospicio decidió no incluir la opción Asamblea Constituyente en la consulta comunal.
Al final se impuso la tesis de la Derecha, por lo que deja a los grupos movilizados en una difícil situación frente a lo cual surge la pregunta ¿qué debe hacer la gente?
La Mesa de Unidad Social de Hospicio, unas de las muchas organizaciones de la comuna, resolvió no participar de la consulta, pero la Mesa Nacional y la Mesa de Iquique, de forma poco democrática, desean imponer a los hospicianos la participación con una justificación burda.
En efecto, la consulta de municipio es una charada de la Derecha, al igual como será la consulta de abril negociada por concertacionista y frenteamplistas.
Eventualmente la consulta sería on line, lo que completa la maniobra, ya que dificulta la posibilidad de marcar el voto con las letras AC y deja sin razones a quienes desean la participación a todo evento.
Pero el tema es político y se resuelve definiendo si la abstención hospiciana favorece o no a la Derecha. Y aunque todo indica que la participación será baja y con fraude, el trasfondo político subyacerá hasta abril si no hay cambios a favor del pueblo movilizado o Piñera erradica definitivamente la protesta social.
Sorprendentemente, desde Santiago, algunos y algunas, emiten videos con una especie de invitación-orden, para que se participe en todas las consultas, sin un argumento político sólido.
Típico estilo de quienes creen que se puede dar órdenes de partido desde la capital, sin respeto a las bases, principio impositivo que, precisamente, ha hecho que la ciudadanía rechace los partidos políticos.
Próximos 26 de abril y 25 de junio, eventuales fechas clave de la “Cocina”
Lo acordado en el negociado del 15 de noviembre, fue ratificado en la Mesa Técnica, organismo destinado a crear los mecanismos para implementar el plebiscito, el que se efectuaría el 26 de abril.
Los acuerdos de relevancia establecen que, de aprobarse, la Convención Constitucional estará integrada por 155 personas y si es mixta por 172.
A la vez, indica que en la eventual elección de convencionales constituyentes, “serán aplicables las disposiciones pertinentes a la elección de diputados contenidos en los siguientes cuerpos legales en su texto vigente al 26 de junio del año 2020”.
O sea, esta es la fecha en que se conocerá definitivamente la composición y la forma de elección de la futura Convención Constitucional.
Pero ya no cambiará el quórum de 2/3 ni la forma de elección a través de los partidos políticos y en el mejor de los casos con una lista de independientes, ambas cuestiones impresentables.
Al mismo tiempo, la convención tendrá una serie de amarres y en concreto significa que los actuales congresistas ya funcionan como constituyentes, algo que distorsiona un proceso que debería ser democrático, pero que se amaña cada vez con mayor intensidad.
De esta forma, se va construyendo un proceso que paso a paso evoluciona a un gigantesco arreglín entre los partidos del nuevo bloque articulado para mantener el modelo, integrado desde RN hasta facciones del Frente Amplio.





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