Ir al contenido principal

También debemos luchar contra el centralismo

Fuente: Boletín de la Jiménez
Intersindical de Trabajadores de Iquique
N° 28 - Miércoles 20 de noviembre de 2019

Es momento de elaborar el programa regional de Tarapacá


La nacionalización de las riquezas básicas, mejora del puerto, la situación de la Zofri, eliminación de peajes, sueldo mínimo regional, banco cooperativo para pymes, reciclaje, pueblos originarios y tantas reivindicaciones necesarias de sistematizar en un programa único.

Tarapacá ha sido una región que desde el inicio de la rebelión social se incorporó masivamente a la movilización y, hasta el momento, persiste en la lucha, cuestionando decididamente el acuerdo cocinado el jueves pasado.

Sin embargo, a pesar de las numerosas mociones que surgen en los cabildos, la especificidad de la lucha regional no ha cuajado. 

Es evidente que una de las distorsiones del neoliberalismo consiste en aumentar el centralismo en desmedro de las regiones, cuestión que los tarapaqueños sabemos de sobra.

Al calor de las resoluciones por una asamblea constituyente de verdad y de un programa reivindicativo social, es necesario adjuntar elementos que respondan a los intereses de quienes vivimos en regiones, sobre todo, las apartadas, por lo que necesitamos levantar el pliego regional que responda a nuestra especificidad y revierta el centralismo existente.


Es correcto luchar por la nacionalización de nuestras riquezas básicas, pero si los yacimientos nacionalizados serán manejados por Codelco, cuyas resoluciones se toman en Santiago, quedaremos en la misma situación, ya que llegarán los apitutados de siempre a adueñarse de todo. 

Este esquema es aplicable a numerosas áreas en que el manejo desde la capital nos perjudica indiscutiblemente. 

Por ello, los temas relacionados a la región deben tener tanta prioridad como los relacionados a la asamblea constituyente y los problemas sociales urgentes de resolver como las AFP.

Sigue el circo

Recién interponen acusación constitucional contra Piñera



Diez diputados y diputadas interpusieron una acusación constitucional contra Piñera, la que fue presentado ayer y sería un acuerdo del PC, PS, PPD y FA.

¿Qué objetivo político tiene presentarla a un mes del inicio de la rebelión social?

Ninguno, ya que todo indica que no será aprobada. Una maniobra comunicacional de los y las honorables para blanquearse.

Sorprendentemente, no fue patrocinada por la parlamentaria Pamela Jiles, quien gestionó incansablemente la acusación cuando arreciaba la represión y Piñera le declaraba la guerra a su pueblo.

Interponer la acusación hoy es ridículo y muestra otro intento por blanquear a los congresales, la verdadera prueba de fuego se verá cuando deban apoyar, o no, la cocina de la medianoche del jueves.

El Frente Amplio se cae a pedazos



Los militantes del Partido Ecologista Verde, PEV, aprobaron retirarse del Frente Amplio debido a que tres partidos del bloque y un diputado, decidieron suscribir el Acuerdo por La Paz “a espaldas del pueblo”.

La decisión de las bases ecologista-verdes, acrecienta los conflictos en el FA, coalición que sufre un fuerte quiebre interno por la participación de los partidos firmante en el bloque neoliberal que busca una salida negociada, con la Derecha y la Concertación, a la crisis política que vive el país.

Las dificultades del FA aumentarán ya que otros partidos están consultando retirarse del bloque y el resto, aquejado por fuertes divisiones, no puede sostener una mínima coherencia. 

Todo indica que al interior del FA se impondrá una fracción derechista, la que justificará lo injustificable e intentará convertirse en el instrumento del gobierno para bajar las protestas.


La trastienda de la cocina


El gobierno designó a una parte de la oposición moderada enquistada en el actual parlamento desacreditado -que ha compartido todos estos años el modelo neoliberal- como interlocutores para una negociación que genere un nuevo acuerdo neoliberal. 

Justo en el momento de mayor fuerza de los que luchan en las calles y con el apoyo de más de un 80% de la ciudadanía que exige una Asamblea soberana, la derecha gobiernista encontró en la otra derecha (la ex Concertación) y una fracción del Frente Amplio, un aliado para salir del atolladero. 

Todo esto, previo a una abierta campaña del terror amenazando con un nuevo estado de emergencia. 

Los opositores de papel no resistieron el embrujo de representar a los que luchan en la calle, se sacaron el ropaje de ricos y se vistieron con andrajos. 

Los mismos que durante más de 30 años han entregado el país al capital extranjero, privatizado todo y han permitido la sobre explotación de los y las trabajadores, ahora son los salvadores de la patria. 

Lo central del acuerdo es obligar a un consenso y que una nueva constitución sea un documento vacío de contenido: al obtener casi con seguridad la derecha a lo menos un tercio de los delegados a la constituyente ninguna de las principales reivindicaciones y derechos como el término del Estado subsidiario (que permite que el Estado desarrolle industrias) un sistema de previsión solidario, asegurar el acceso a la salud, la vivienda y la educación garantizada, serán posibles de aprobar y quedarán para que el futuro parlamento las pueda convertir en leyes y , ya sabemos los largos y tortuosos trámites que cualquier ley que hiera intereses privados debe recorrer para poder aprobarse.

Eduardo Gutiérrez González


Se debe comenzar por la zona norte del país
Articulación de cabildos será clave para construir alternativa democrática



El nuevo bloque neoliberal no ha logrado detener la protesta social y trata de adjudicarse el lógico vaivén entre flujo y reflujo de las masas después de un mes seguido de manifestaciones, como un logro político que asegura el éxito de su artera maniobra. 

Parten del error político que presume una versión maniquea de la política, entre buenos y malos, suponiendo que muy luego los primeros se impondrán a los malos y todo volverá al periodo anterior al 18 de octubre del 2019.

Es evidente que no todo está dicho con relación al “acuerdo por la paz” y un factor clave será la construcción de una fuerza estratégica política organizada en asambleas o cabildos territoriales. 

En este plano, es necesario que estas organizaciones permanezcan en el tiempo, ya que hay algunas que se han reunido una sola vez, han redactado una plataforma de demandas y luego no han vuelto a juntarse.

En Iquique como Hospicio y el interior, han surgido dos tipos de cabildos y asambleas, unos son territoriales y otros de corte sectorial y, para estos últimos, es casi natural complementarse con las organizaciones sectoriales reivindicativas como son los sindicatos o agrupaciones gremiales, cuya máxima fuerza en Tarapacá está constituida por trabajadores del sector público, entre ellos la Anef, profesores, funcionarios de la salud y funcionarios municipales.

La versión territorial de las asambleas y cabildos no se inscribe en la función reivindicativa economicista, principalmente lo hace tras el propósito de construir un poder popular alternativo, vale decir es de corte netamente político. 

Son vecinos que se reúnen buscando una participación directa de los ciudadanos en las decisiones del Estado y no necesariamente pasa por construir partidos políticos, está concebido como sujeto estratégico. 

Por ello, deben permanecer en el tiempo y evolucionar como órganos que se instalan con capacidad de decisión, pero, para que esto suceda, debe existir una articulación entre los distintos cabildos territoriales, por ello se hace urgente que en la región se efectúen amplias reuniones entre todos estos organismos para constituir una coordinación permanente y luego conectarse con otras asambleas territoriales autoconvocadas que se están implementando en la zona norte del país, en especial Antofagasta y Copiapó. 

La constitución de este bloque territorial del norte será fundamental para imponer la voluntad popular frente al acuerdo cocinado el jueves.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿QUÉ HACER?

Fuente: Boletín de la Jiménez Intersindical de Trabajadores de Iquique N° 39 Lunes 30  de diciembre de 2019 La disyuntiva del movimiento autoconvocado Si en Iquique se votó a favor de una Asamblea Constituyente ¿se retrocederá el 26 de abril para decidir entre dos opciones de una Convención Constitucional que en los hechos fue rechazada? En menos de cuatro meses, las y los chilenos mayores de 18 años, participarán en un plebiscito en el que decidirán si el país tendrá una nueva constitución y, asimismo, si el mecanismo para discutirla y redactarla, es una Convención Constitucional compuesta totalmente por personas elegidas por sufragio universal o, en su efecto, una Convención Constitucional Mixta integrada en un 50% por ciudadanas y ciudadanos y la otra mitad por parlamentarios. En la comuna de Iquique se supone que dicha disyuntiva ya fue resuelta en términos políticos en la consulta del domingo 15 de diciembre, evento en el que se decidió por una Nueva Constitu...

Hay huelgas generales y huelgas generales

Fuente: Boletín de la Jiménez Intersindical de Trabajadores de Iquique N° 32 Viernes 29 de noviembre de 2019 El carácter de una paralización de actividades se determina por sus objetivos y se evalúa según el cumplimiento de tales propósitos. Cuando se convoca a una huelga general debe tenerse muy en claro cuál es el fin que persigue. Es un instrumento esencialmente político, por mucho que tenga objetivos económicos, ya que al afectar la actividad normal de un país, debe enfrentarse indefectiblemente al Estado y será su resultado lo que definirá la fuerza con que cada uno de los participantes enfrentará el periodo post paralización. Existen dos tipos de huelga general, la economicista que busca mejorar la calidad de vida con un alza salarial, mejoras sociales o frenar alguna medida que lesione la subsistencia de un sector popular como el alza de precios de los productos básicos. El otro tipo de huelga general surge en las crisis políticas y busca una variación en el pode...

El Acuerdo por la Paz no determina necesariamente el escenario político

Fuente: Boletín de la Jiménez Intersindical de Trabajadores de Iquique N° 45 sábado 1º  de febrero de 2020 Posturas fatalistas señalan que todo está consumado Algunos actores sociales plantean, erróneamente, que la cocina del 15 de noviembre consolidó un diseño e itinerario constituyente, no quedando otra opción que transitar de acuerdo a sus reglas buscando acumular fuerzas para transformarlo desde su interior. Evidentemente es una ilusión, porque es la misma trampa en la que hemos caído durante los últimos 30 años de supuesta transición democrática. Un mínimo de realismo político indica que si asumimos la existencia de una crisis aún no resuelta, ningún escenario puede estar predeterminado. Lo central es precisamente leer con claridad la nueva situación política abierta a contar del 18 de octubre y diagnosticarla tomando en cuenta todas las dimensiones de la lucha que se desarrolla entre las diferentes clases sociales, la que no se agota en la institucionali...